Es muy difícil creer en las intenciones de los gobiernos, al mismo tiempo que aquí en Bagé se lee en los periódicos que el INCRA devolverá las tierras de la región de Palmas para los descendientes de negros, se escucha en la tele que, en Belo Monte no Pará serán expropiadas más de 516 kilómetros de tierra, para creación de la tercera mayor hidroeléctrica del mundo. Es loco pensar que, “la misma mano que regala, es la misma mano que saca”.
Los indios más una vez perderán sus tierras, sus aguas, su dignidad y nosotros perderemos más un poco de la Amazonía. Las tribus indígenas que viven en medio de la naturaleza, entintando resistir a evolución, cada día llegan más cerca de lo precipicio. En poco tiempo no existirá más un solo indígena viviendo en su hábitat natural.
Pero esto no es nada, delante de la ambiciosa hidroeléctrica que ganará millones de dinero, los indios que vivan en los espacios que pudieren y con lo que restar de agua. ¿Y los negros? Estos tendrán sus tierras devolvidas, para recompensar lo que ocurrió en el tiempo pasado.
El gobierno saca las tierras de unos e regala a otros, todo de acuerdo con su interés en aquél momento, pasando arriba de la moral, de lo respecto y principalmente de los directos humanos.
lunes, 26 de abril de 2010
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